“Abluciones”. Patrick deWitt

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Abluciones: Apuntes para una novela. (Ablutions: Notes for a Novel, 2009)
Patrick deWitt
Traducción: Javier Calvo.
Libros del Silencio.
Primera edición: septiembre de 2010.
211 páginas.

abluciones

Este libro no es nuevo, ya hace unos años que circula, pero yo lo acabo de leer.

Descubrí a Patrick deWitt con su segunda novela: Los hermanos Sisters (The Sisters brothers), un western surrealista y una lectura que me gustó tanto que la incluí entre mis libros favoritos en una selección que colgué en facebook (por si a alguien le interesaba), por Sant Jordi, el año pasado (podéis ver la selección aquí, si queréis).

Desde entonces tenía pendiente la lectura de su primera novela, Abluciones, que ya había publicado Libros del Silencio en 2010, con una traducción magistral de Javier Calvo. Aprovecho para decir que las traducciones de Javier Calvo me gustan hasta el extremo de llegar a comprar algún libro sólo porque la traducción es suya.

Terminé de leer Abluciones hace un par de semanas y llevaba días pensando que estaría bien comentarlo. Y es pura casualidad, pero creo que este texto no está muy lejos del último del que hablé: Hacer el bien, de Matt Sumell. Lo digo porque si lo habéis leído y os ha gustado, me parece que este también os gustará.

Un bar, un camarero, sus compañeros de trabajo y los clientes del bar. Estos son los ingredientes que utiliza deWitt para montar un espectáculo delirante sobre la adicción, la degradación y la decadencia de las personas. A través de fragmentos cortos, escritos en segunda persona, el camarero protagonista —un alcohólico y adicto a las pastillas— nos lleva de la mano en un viaje que parece que sólo puede terminar en el fondo del agujero más profundo. Un viaje que hace arrastrado por su propia degeneración y acompañado de los compañeros del bar y sus clientes habituales, personajes de procedencia diversa que también van camino del infierno.

Un relato ácido, pero narrado con un sentido del humor casi optimista que, a veces, por contraste con el dramatismo real de las situaciones, pone la piel de gallina. Pero este tono se explica porque esto no es la historia de un fracaso, sino la del camino que trata de hacer el protagonista hacia su salvación (o como queráis llamarlo). Es la historia de su fuga, una ruta que comienza con un viaje (esta vez físico) y que culmina con una acción tan desproporcionada como acertada y coherente con el mismo personaje. Con agilidad, utilizando un lenguaje claro y directo, el autor nos conduce por los diferentes fragmentos, trenzando y enlazando las historias que nos cuenta, para guiarnos con destreza hacia un final con voluntad catártica. Y se acerca bastante, la verdad.

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